lunes, 6 de junio de 2011

VEA PUBLICACION DEL HERALDO: Con ingeniería costeña el Sena diseñó sistema de alertas para arroyos

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Los 41 muertos que han causado los arroyos en los últimos 20 años en Barranquilla y unos $180 mil millones en pérdidas anuales motivaron al Centro Nacional Colombo Alemán del Sena a diseñar un sistema de alertas tempranas para minimizar o erradicar el impacto de los ríos urbanos que azotan la ciudad desde 1926.

En el ambicioso proyecto participan aprendices de los programas de tecnología de diseño de ciclo de vida de un producto, formulación de proyectos, tecnólogos en salud ocupacional, electrónica, electricidad, mecanizado y soldadura, dirigidos por instructores de la institución.

Conscientes de lo lejos que está el gobierno local de solucionar de manera definitiva el problema de los arroyos, el Sena propone implementar un sistema de alertas cuyo principal objetivo es separar el riesgo de los ciudadanos.

Para ello piensan instalar un mecanismo integral que monitoree, alerte y prevenga muertes y pérdidas materiales en los sitios peligrosos a causa de los caudales, explica Miguel Enrique Peña, subdirector del Centro Nacional Colombo Alemán, con sede en la calle 30.

Cómo funciona. El Sistema Preventivo de Seguridad en Arroyos, SPSA, como fue llamado por sus creadores, cuenta con un dispositivo de alarma sonora y visual, una cámara, una pantalla LED y unas barreras vehiculares similares a las empleadas en los peajes y parqueaderos.

“Desde un centro de comunicaciones la gestión del SPSA estará conectada con los organismos de socorro y la red pluviométrica del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam”, indica Alberto Ucrós, profesional en salud ocupacional e instructor del programa de sistemas de gestión de calidad del Sena.

Dice que el sistema de alertas tempranas, que funcionará con baterías autónomas y páneles solares en caso de suspensión del flujo de energía eléctrica, avisará con 8 ó 9 minutos de anticipación sobre el peligro por el paso de un arroyo y activará las brazos mecánicos para bloquear las vías.

El proyecto, que tiene un costo aproximado de tres millones de dólares, tiene previsto instalar inicialmente 270 pantallas LED de 120 por 80 centímetros, que se pueden visualizar desde 150 metros de distancia. En éstas se proyectarán indicaciones para afrontar las emergencias generadas por los caudales y mapas con las posibles rutas de evacuación.

“Algo muy interesante de este proyecto es que será autosostenible por medio de la venta publicitaria en las pantallas LED. Podría incluso hasta generar ganancias para el Distrito”, señala Ucrós.

Recuperación de movilidad. Teniendo en cuenta que de los 23 arroyos de la ciudad catalogados como peligrosos hay siete que paralizan totalmente el tráfico vehicular, como el de Rebolo, Felicidad, Country y calle 84, el Sena también diseñó una plataforma levadiza que sirve para transitar sobre las turbulentas aguas.

La estructura se levanta a 1,60 metros y tiene dos rampas que soportan el peso de dos buses de Transmetro simultáneamente o hasta cuatro carros en ambos carriles. Funciona con un sistema electro-hidráulico.

Se tiene pensado colocar seis plataformas: en la Murillo con carrera 21, calle 84, 79, 76 y en la carrera 43, para garantizar la movilidad en Barranquilla durante las temporadas de lluvias.

Ucrós asegura que el Distrito está interesado en conocer la propuesta, “pero lamentablemente van tres citas fallidas con el director del Foro Hídrico, Héctor Amarís. Estamos a la espera de programar otro encuentro. Sé que al alcalde Char le interesará mucho”.

ORIGEN DE NUEVOS ARROYOS

Para Alberto Ucrós la emergencia del sábado 14 de mayo, cuando el arroyo de la carrera 43 trajo consigo una avalancha de 73 vehículos, no debe sorprendernos tanto. “En Barranquilla —explica— hay arroyos nuevos por diversos factores, bien sea por las obras del Transmetro o la impermeabilización de la ciudad en forma desmedida, es decir, ya no hay jardines, todo lo volvimos concreto”.

En ese sentido, el arquitecto Ignacio Consuegra señala que mientras las ciudades civilizadas del mundo se preocupan por el equilibrio entre el porcentaje de zonas verdes y zonas duras (construidas), Barranquilla es la ciudad con más zonas duras del país, con apenas 0,08 metros de áreas verdes por habitante.

Por Víctor Ovalle Gil
victor.ovalle@elheraldo.com.co

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